Los Fridos en Ixtaltepec

Y finalmente, fuimos, estuvimos, y regresamos.

 

En la historia de nuestras vidas hay un antes y un después de éste viaje. Así fue de intenso, así es de intenso éste compromiso.

 

Visitamos Asunción Ixtaltepec, una población cercana a Juchitán en el istmo oaxaqueño. Cuenta con alrededor de 14.000 habitantes. En los sismos del 7 y 23 de septiembre cayeron o quedaron inhabitables unas 1,500 viviendas. Incluidas todas las escuelas. Y los hornos, en los que muchos artesanos fabrican alfarería, pan, y totopos famosos en la región.

 

 

 

En Ixtaltepec conocimos personas maravillosas, practicantes devotos del amor solidario, con una determinación inmensa por el trabajo para sus paisanos, sin más propósito que el de ver a su pueblo levantarse.

 

Nuestro trabajo principal fue con un grupo de niños, vecinos de la 4ta sección. Jugar, cantar, pintar, fueron la propuesta que ellos aceptaron con entusiasmo. ¡Hasta dimos un concierto!

 

No fue fácil despedirnos, y no será fácil nombrar a todos, ya que fueron tantos y tantas quienes nos recibieron con tanto amor, pero haremos el intento.

 

 

 

Nuestra gratitud para Mervyn, de Binni Guenda, quien nos permitió la entrada; Frida Gisel, nuestra incansable guía y anfitriona en Ixtaltepec; Rosalith, directora del comedor comunitario Na’ Carlota y toda su familia; Yatsiris, luchadora incansable; los compañeros Alejandro y Flora, del INEIP; don Delfino y Juanito, vecinos de la 4ta; Itzel, Nayla, Claudia y Carlos, queridos amigos de Binni Bianni A.C., por facilitarnos el espacio para trabajar con los niños. Los niños, todos ellos, y sus familias, GRACIAS por su amor y su confianza. Esteban, el mecánico de Juchitán, (quien nos llamó para verificar que habíamos llegado bien).

 

 

 

En Puerto Vallarta, GRACIAS a Silvana Mabel, Gabo, Joaquín, Frida, Teté, Tere, Miguel y Alondra, Florios, Irene ,Gaby, Adriana, Biblioteca Los Mangos, Izayana, Koala, Melissa ,Plataforma 322, The Jazz Foundation, Daniel y Aldi, Michelle, Tenchita, Iris, Faby, Azu, Jimena, y los muchachos de GAPSA compañeros de Joaquín. Y a cada uno de los que tuvo la confianza de creer que con nosotros su donación llegaría a destino.

 

Finalmente, gracias a Jorge Dau, que tuvo el coraje y el corazón para acompañarnos en ésta aventura.

 

 

 

Nuestro primer granito de arena ya está puesto. Ahora nos toca llegar a ustedes, hacerles conocer la realidad de nuestra gente en Ixtaltepec, motivarlos a ayudar, a través de las múltiples opciones, aunque en esta etapa de reconstrucción, lo más necesario son recursos, dinero, para levantar hornos, y casas.

 

Escribir comentario

Comentarios: 0